Benidorm
Historia de Benidorm
El Ayuntamiento de Benidorm conmemoró en 1993 el primer siglo de turismo en la ciudad basándose en el folleto turístico de los «Baños de la Virgen del Sufragio», publicado en 1893, que constituye el primer folleto turístico conocido de Benidorm, y que además incluía uno de los primeros «transfers» de la historia del turismo, llevado a cabo desde Alicante a través del «tren botijo» que traía a los primeros visitantes desde Madrid y Alcoy.
En el siglo XIX Benidorm veía nacer al Hostal la Mayora (1865) primer establecimiento hostelero de la ciudad, si bien las primeras referencias turísticas a Benidorm aparecen en el libro de Christian August Fischer ‘Cuadro de Valencia’ publicado en 1803 y en el que se recomienda Benidorm como “destino ideal” . A la vez, la mejora de las infraestructuras viarias permite el inicio de una nueva actividad económica: el turismo.
En la década de los años cincuenta concurren dos circunstancias vitales para la orientación definitiva de Benidorm hacia la actividad turística el cierre del puerto pesquero como consecuencia de la escasez de capturas, y la aprobación del ordenamiento urbanístico del municipio con la pretensión de crear una ciudad concebida para el ocio turístico a base de calles bien trazadas y amplias avenidas siguiendo la configuración natural de las playas.
El Plan General de 1956 configuraba el trazado del Benidorm tal y como se conoce en nuestros días, con una concepción horizontal, basada en una línea más clásica de edificios de baja altura como los apartamentos, chalés y hoteles que se construyeron desde aquel preciso instante hasta los primeros años de la década de los sesenta.
A finales de la década de los cincuenta asistimos a la revolución “motorizada” del SEAT 600, que vino acompañada por un nuevo paradigma cultural y costumbrista introducido en esta ocasión por las chicas francesas, que ajenas a las prescripciones morales de la época, vestían trajes de baño de dos piezas llamadas bikini, como homenaje a las pruebas nucleares que el gobierno francés realizaba por aquel entonces en el Océano Pacífico en el atolón del mismo nombre.
En la segunda mitad de la década de los sesenta, empiezan a trabajar en Benidorm los primeros Turoperadores británicos trayendo grupos a través del aeropuerto de Manises. Aprovechando los precios y el buen clima durante todo el año, se lleva a cabo el primer intento de desestacionalización de la actividad turística.
En marzo de 1970 los turoperadores comienzan a operar con vuelos chárter a través del recién inaugurado aeropuerto de El Altet. La gran demanda de plazas hoteleras conllevó una rápida construcción de hoteles entre 1971 y 1973, con lo que Benidorm alcanzó su cenit de desarrollo vertical durante esos años ya que gran parte de los rascacielos que se levantaron en tiempo récord fueron gigantescos hoteles llamados «hotelfábrica».
En la actualidad Benidorm mantiene un excelente nivel de ocupación hotelera, tanto en verano como en invierno gracias al llamado turismo de la tercera edad.
Tras este breve viaje por la historia del desarrollo turístico de Benidorm, podemos afirmar que el atributo de sol y playa sigue siendo el producto estrella de Benidorm, si bien se aprecia una apuesta por la ramificación y la diversificación del producto turístico, incorporando nueva oferta complementaria (parques temáticos, golf, salud y belleza, deportes náuticos, turismo de congresos e incentivos…) así como un esfuerzo constante de renovación y de adaptación permanente a las nuevas exigencias de la demanda, todo ello con la finalidad de mantener su competitividad y su posicionamiento como destino líder indiscutible en el mercado turístico nacional e internacional.


